Puede que parezca ingenua, pero tarde o temprano abro los ojos.
Puede que parezca sensible, pero aprendí a endurecerme.
Puede que parezca con doble personalidad, pero aprendí a actuar de diferente manera frente a lo que me daña.
Puede que me hayan mentido, pero ya no creo en cualquier persona.
Puede que me hayan hecho sufrir, pero aprendí a levantarme sin tanto esfuerzo.
Puede que el mundo sea cruel, pero aprendí a sonreír ante todo.
Puede que haya llorado demasiado, pero no hay más lágrimas para nadie que no valga la pena.
Puede que el destino me de muchas vueltas, pero es que de eso se trata la vida, de aprender, de creer, de actuar, de endurecerse, de abrir los ojos, de sonreír y no llorar, de sentirse mejor con uno mismo, de no esperar nada de nadie, porque es ahí cuando uno se desilusiona. He aquí la solución a todo, o quizás no. Todos los días hay algo que aprender, si, hoy por hoy me siento que puedo abrir los ojos y caminar por donde el destino me lleve, siento que con mi experiencia de vida, aunque no sea demasiada, me alcanza para poder afrontar lo que venga, sea para bien o para mal, me siento con fuerzas nuevamente, me siento renovada, me siento Rocío L'amour otra vez.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario