Nacida en un sanatorio normal, una ciudad hermosa, un país que se sostiene como puede.
Una infancia feliz, una adolescencia complicada, y un principio de juventud caótico.
Del amor mejor no hablar, aunque lo conozco, y lo sigo sintiendo a cada segundo, me ahoga la insuficiencia de no poder tener lo que quiero. No puedo tener ninguna relación estable desde hace 4 años porque no puedo olvidarme de la misma persona.
Me tiño el pelo cada 20 días porque no soporto verme ni dos milímetros de raíces, y peso 54 kilos, quizás menos. Si, soy RE obesa, ja! Lavo mi ropa casa vez que la uso, y no tolero el olor a sucio. Soy obsesivo compulsiva de la limpieza, el orden y la prolijidad, y no es nada bueno.
Me encanta ser nerd, haberme quemado los ojos hasta el punto de usar anteojos, prefiero encerrarme a leer un libro a salir, o gastarme plata en ellos antes que comprarme ropa o alcohol.
Me eduqué, hice la secundaria sin dificultades, terminé un terciario y soy profesional de la salud. Empecé dos estudios universitarios, uno está en camino, y el otro lo dejé, si, fracasé, abandoné, todo no puede salir bien en la vida, y aún así soy ignorante en muchísimas cosas. Si fuera una erudita no gastaría mi tiempo escribiendo en un blog!
Se que mis defectos duplican mis virtudes, y soy así, no disimulo, soy sincera al cien por cien. Si es un defecto o una virtud, lo decidís vos, según tu conveniencia.
A Rocío Belén le encanta ser como es, a pesar de que hable en tercera persona de vez en cuando, parezca una psiquiátrica, y aunque cargue con una mochila de toneladas de peso.
Sobrevivo porque puedo dejar atrás muchas cosas y tengo la capacidad de reírme de mi misma.
¿Te molesta mi existencia, porque te cagué la vida? Lo lamento, no era mi intención. IGNORAME.
Nada de lo que digas, hagas, o dejes de hacer va a cambiar mi pensamiento, ni mi forma de verte ante el mundo.
Ortodoncias.
















