Hoy escribo porque.. estoy bien.
Si, estoy bien, es raro que no me esté quejando. Quizás las cosas no funcionen como yo deseo,pero estoy tranquila.Ya no me acosa esa depresión desesperante, ni estoy feliz como para saltar de la emoción, pero me siento bien.
Es que.. asumí que mis problemas emocionales no tienen solución, y aprendo a sobrellevarlos día a día. Ya no me molestan, y disfruto las horas como si cada una fuese la última, no me callo más ningún sentimiento, ninguna opinión.. Solo las desubicadas o fuera de contexto, obviamente, pero estoy contenta, creo que la lectura me está llevando de a poco a ser lo que soy y a sentirme como me siento. Cada libro que leo me va llenando un poquito más el alma de nuevos sentimientos, o reaviva otros ya dormidos.
Ya no puedo irme a dormir sin aunque sea leer unas páginas de alguna novela.. Y antes de terminar de leer la ya empezada, me preocupo por buscar alguna que empezar. Creo que se me está convirtiendo en hábito, mas de lo que era antes. Ya he escrito sobre estos cambios que se están produciendo en mi interior, pero no se. A veces me siento que no soy yo, como que estoy dejando de lado cosas, que la gente de mi edad hace. Y que en algún punto de mi adultez lo voy a lamentar.
No digo que no me arrepienta de no salir, ni mucho menos, porque yo a mi manera salgo, me divierto, etc., pero me siento una adolescente, cuando ya los libros dicen que soy una adulta.
Me siento adolescente porque me falta madurar muchísimo emocionalmente para ser adulta, nunca en mi vida paso algo demasiado drástico como para tener que madurar 'de golpe', o simplemente afrontar la vida de una manera diferente, pero me siento mejor que muchos adultos, porque sé quien y como quiero ser personal y profesionalmente en el futuro, sin embargo, algunos tienen 40 años y no saben en qué dirección correr.
Yendo al grano me siento diferente a los demás, ni mejor ni peor, solo diferente. Y no se si esta bien, o mal, porque de eso se trata mi vida, supongo, de seguir adelante, no sabiendo, explorando sola, porque no hay nadie que me guíe ya. Mis padres y maestros lo hicieron en su momento, y ahora soy yo quien decido ser, y quien no, como actuar, con quien, y en donde. ¿Será eso lo que me haga levantar cada día con más ganas de vivir?
No lo se, nadie lo sabe. Solo sé que estoy bien.
















No hay comentarios:
Publicar un comentario