Cuando el matrimonio esté apenas sostenido por un hilo, me quedaré embarazada. Tendremos un hijo, pasaremos algún tiempo más próximos el uno del otro y pronto la situación volverá a ser como antes. Entonces empezaré a engordar como la tía de la enfermera de ayer. O de días atrás, no sé bien. Y empezaré a hacer régimen, sistemáticamente derrotada cada día, cada semana, por el peso que insiste en aumentar a pesar de todo el control. A estas alturas, tomaré algunas drogas mágicas para no caer en la depresión y tendré algunos hijos en noches de amor que pasarán demasiado deprisa. Diré a todos que los hijos son la razón de mi vida pero en verdad ellos exigirán mi vida como razón. La gente nos considerará siempre una pareja feliz y nadie sabrá lo que existe de soledad, de amargura, de renuncia, detrás de esa apariencia de felicidad.Hasta que un día, cuando mi marido tenga su primera amante, yo tal vez protagonice un escándalo como la tía de la enfermera, o piense nuevamente en suicidarme. Pero entonces ya seré vieja y cobarde, con dos o tres hijos que necesitarán mi ayuda, y deberé educarlos, colocarlos en el mundo, antes de ser capaz de abandonar todo.
Yo no me suicidaré: haré un escándalo, amenazaré con irme con los niños. Él, como todo los hombres, retrocederá, dirá que me ama y que aquello no volverá a repetirse."
Fragmento: 'Veronika decide morir' - Paulo Coelho
















No hay comentarios:
Publicar un comentario